It was the sweetness of your skin
It was the hope of all we might have been
That fills me with the hope to wish
Impossible things
” —the cureIt was the sweetness of your skin
It was the hope of all we might have been
That fills me with the hope to wish
Impossible things
” —the cureremember the first time i told you i love you -
it was raining hard and you never heard -
you sneezed! and i had to say it over
“i said i love you” i said… you didn’t say a word
just held you hands to my shining eyes
and i watched as the rain ran through your fingers
held your hands to my shining eyes and smiled as you kissed me…
“if you die” you said “so do i” you said…
and it starts the day you make the sign
“tell me i’m forever yours and you’re forever mine
forever mine…”
“if you die” you said “so do i” you said…
and it starts the day you cross that line
“swear i will always be yours and you’ll always be mine
you’ll ways be mine
always be mine…”
remember the last time i told you i love you -
it was warm and safe in our perfect world -
you yawned and i had to say it over
“i said i love you” i said… you didn’t say a word
just held your hands to your shining eyes
and i watched as the tears ran through your fingers
held your hands to your shining eyes and cried…
“if you die” you said “so do i” you said…
but it ends the day you see how it is
there is no always forever… just this…
just this…
“if you die” you said “so do i” you said
but it ends the day you understand
there is no if… just and
there is no if… just and
there is no if…
Oscar Wilde (via kari-shma) (via quote-book) (via remembermeas) (via lynzers84)
una gran verdad
“Sheela” del primer disco de Darna…
” Quédate y que te susurre
el viento mi sufrir, el por qué
de este amor eterno que
estoy condenada a vivir.
Despojada la divinidad
dejó paso a la mujer,
hizo escapar toda su pasión
y el alba llamó.
Sintió calor en su cuerpo
y exhaló sólo palabras de amor
y en el cielo, rudo el lamento,
la ira despertó… Sheela.
Sigue ahí, si aún te queda tiempo
y verás al fin, un sentir que se
antoja eterno y que estoy
condenada a sufrir.
Fuiste engendrada sin aprobación
entre nubes de dolor mientras,
la serenidad se cambió y se oscureció.
Sintió calor en su cuerpo
y exhaló sólo palabras de amor
y en el cielo, rudo el lamento,
la ira despertó, Sheela.
La sangre se derramó
y en piedra se convirtió
oh Sheela
Sentí calor en mi cuerpo
y exhalé sólo palabras de amor
y aún no entiendo
el rudo lamento, ni el castigo … señor
Y aunque conozco el tormento
lo volvería a sufrir,
si con ello, gano un solo momento
de poder volverlo a sentir “
My Good Deed - Shearwater
Girl, your dad will not us bless
So hang up your veil and dress
Look at me and take one guess
Where this best-intentioned love will lead us
Juro que no recuerdo ni su nombre,
Mas moriré llamándola María,
Ni por simple capricho de poeta:
Por su aspecto de plaza de provincia.
¡Tiempos Aquellos!, yo un espantapájaros.
Ella, una joven pálida y sombría.
Al volver una tarde del liceo,
Supe de su muerte inmerecida,
Nueva que me causó tal desengaño
Que derramé una lágrima al oírla.
Una lágrima, sí, ¡quien lo creyera!
Y eso que soy persona de energía.
Si he de conceder crédito a lo dicho
Por la gente que trajo la noticia
Debo creer sin vacilar un punto,
Que murió con mi nombre en las pupilas,
Hecho que me sorprende, porque nuca
fue para mí otra cosa que una amiga.
Nunca tuve con ella más que simples
Relaciones de estricta cortesía,
Nada más que palabras y palabras
Y que otra mención de golondrinas,
La conocí en mi pueblo (de mi pueblo
solo queda un puñado de cenizas),
pero jamás vi en ella otro destino
que el de una joven triste pensativa.
Tanto fue así que llegué a tratarla
con el celeste nombre de María,
circunstancia que prueba claramente
la exactitud central de mi doctrina.
¡Quien es el que no besa a sus amigas!
Pero tened presente que lo hice
Sin darme cuenta bien de lo que hacía.
No negaré, eso si, que me gustaba
Su inmaterial y vaga compañía
Que era como el espíritu sereno
Que a las flores domésticas anima,
Yo no puedo ocultar de ningún modo
La importancia que tubo su sonrisa
Ni desvirtuar en favorable influjo
Que hasta en las mismas piedras ejercía.
Agreguemos, aún, que de la noche
Fueron sus ojos fuente fidedigna.
Mas, a pesar e todo, es necesario
que comprendan que yo no la quería
sino con ese vago sentimiento
con que a un pariente enfermo de designa.
Sin embargo, sucede, sin embargo,
lo que a esta fecha aún me maravilla,
ese inaudito y singular ejemplo
de morir con mi nombre en sus pupilas,
ella, múltiple roza inmaculada,
ella que era una lámpara legítima.
Tiene razón, mucha razón, la gente
Que se pasa quejando noche y día
De que el mundo traidor en que vivimos
Vale menos que rueda detenida:
Mucho mas honorable es una tumba,
Vale más una hoja enmohecida,
Nada es verdad, aquí nada perdura,
Ni el color del cristal con que se mira.
Hoy es una día azul de primavera,
Creo que moriré de poesía,
De esa famosa joven melancólica
No recuerdo ni el nombre que tenía.
Sólo se que pasó por ese mundo
Como una paloma fugitiva:
La olvidé sin quererlo, lentamente,
Como todas las cosas de la vida.